“Mi sobrino es bien chorito y se las sabe por libro”. Claro que la choreza se refiere a que fue capaz de planificar, organizar y llevar a cabo más de un secuestro con la mala pata que la última vez la víctima terminó con cuatro balas en el cuerpo. ¡Que orgullo tener un sobrino CHORO! Y como es una víctima del sistema démosle patadas a la prensa y al que se nos ponga por delante si el Luisito es un tipo SANO según su papá. Claro que su papel de antecedentes no dice lo mismo, para el Estado es un DELINCUENTE.
Me sorprende siempre como la gente ha ido perdiendo dignidad y respeto por si misma. Los chicos -y algunos no tanto- mendigan por las calles sin ninguna vergüenza. Pero ahora no se llama mendicidad sino macheteo. Que un pariente sea un delincuente no es motivo de afrenta ni de humillación ¿¿¿¡¡¡es un pobrecito víctima de las circunstancias!!!???
¿Qué pasa con la dignidad? ¿Por qué ya nadie la valora? ¿Por qué nadie dice a grito pelado las cosas que están mal? Estamos insertos en una sociedad que extralimitó la tolerancia a niveles absurdos, que hace la vista gorda a cuanto delito sea imaginable: no importa si tu marido no paga el arriendo, o si tu hijo roba el celular a un compañero, o si un vecino estafa al fisco, o si tu sobrino secuestra y asesina una persona. ¡Vamos todos en patota a darle de patadas a quien se atreva a censurarlo!

¡Que PATÉTICAS esas tías, que falta de dignidad, que pobreza de humanidad! En ningún momento se han puesto a pensar en el dolor de quienes perdieron a un ser querido de una forma tan cruel.
¿Qué podemos hacer para revertir esta situación? Yo creo que algo: participar, opinar, generar debates, decir las cosas por su nombre. Nunca doy un peso a quien pide plata en la calle, si fuese testigo de un accidente o de un delito declararía lo que vi y cuando unos colegas compraban cosas robadas originé una tremenda discusión.
Y ustedes ¿qué podrían hacer?
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